La lluvia me encuentra solitario, las gotas de agua
en la ventana, se unen para desafiar la gravedad y lo hacen, una y otra vez con
una simpleza abrumadora; el agua, intrépida y constante, marca lentamente el
paso del día, un día que especialmente me encuentra conmigo, después de
la espera; la época parece acentuar la sensibilidad, el calor de la llegada del
verano, los deseos de salud y prosperidad, y el aroma del jazmín que aquí no
está.
Entre idas y vueltas, hoy construí una red de luces
en mi ventana, ilumine el árbol de mi sala y aun pienso porque.
la lluvia presencia mi encuentro a través de la
ventana y me descubre escribiendo este fragmento.

